ANTIGENO DE ENTAMOEBA HISTOLYCA

Este organismo es una de las causas principales de muerte por protozoarios.

Tradicionalmente el diagnóstico de amebiasis se ha basado en la observación microscópica de huevos y parásitos en las muestras de heces y tejidos. Sin embargo, los trofozoitos de la Entamoeba histolytica, de la E. dispar y de la E. moshkovskii son morfológicamente imposibles de distinguir unos de otros. Ser capaces de distinguir entre Entamoeba histolytica, E. dispar y E. moshkovskii es extremadamente importante pero a la vez sumamente difícil debido a la similitud de sus morfologías. Hoy en día, apoyarse solamente en la microscopía para distinguir entre estas tres especies de amebas no es lo más recomendable.

En la actualidad contamos con nuevas herramientas diagnósticas entre las cuales están detección de antígeno, detección de anticuerpos, análisis de isoenzimas por electroforesis y tecnología de PCR que pueden ser utilizadas para diferenciar estas tres especies.

En cuanto a la patogenicidad de la E. histolytica, se pueden producir una amplia variedad de síntomas. Pueden presentarse casos de infección intestinal sin síntomas.

En infecciones asintomáticas es crítico poder diagnosticar la enfermedad e iniciar el tratamiento y así poder eliminar el portador que puede ser una fuente de infección comunitaria. Algunos pacientes pueden experimentar síntomas vagos y no específicos. Por el otro lado, la E. histolytica es también capaz de invadir el intestino grueso y causar disentería amebiana severa. Aproximadamente el 10% de las personas infectadas desarrollan una infección invasiva, mientras que el 90% se mantiene asintomático. Los signos y síntomas más comunes de la disentería son diarrea, nausea, dolor abdominal, pérdida de peso y cólicos. Estos se deben a la invasión del intestino cuando los trofozoitos activos invaden y penetran la pared muscular intestinal a la vez que se alimentan de glóbulos rojos. La disentería amebiana progresa cuando los trofozoitos continúan erosionando el epitelio intestinal ocasionando la formación de úlceras en forma de fondo de botella. Por esta razón, el hallazgo de amebas con glóbulos rojos ingeridos, aunque es raramente observado, es una característica diagnóstica clave de la E. histolytica cuando se encuentran en las materias fecales de una persona con disentería amebiana.

El inicio de los síntomas ocurre en un período de varias semanas.

Ocasionalmente los trofozoitos pueden invadir y causar daño extenso a otros órganos, incluyendo el hígado y el cerebro, a través de la vena porta y diseminándose por el sistema circulatorio. Los trofozoitos también pueden llegar a los pulmones desde el hígado atravesando el diafragma y causar infección pulmonar. En infecciones hepáticas se pueden formar abscesos. En estas infecciones se desarrolla leucocitosis que va desde 15,000 a 35,000 leucocitos por microlitro pero el conteo diferencial no es característico. Los paneles de pruebas de funcionamiento hepático estarán anormales pero no son específicos para un diagnóstico de absceso amebiano.

Finalmente, en raras ocasiones pueden ocurrir infecciones de la piel y producirse infecciones perianales así como también infecciones genitales.

El análisis cualitativo de antígeno específico de E. histolytica (AEEH) en muestras de materias fecales humanas debe ser utilizado en adición al examen microscópico de rutina ya que estos muestran una alta sensibilidad y especificidad y puede ser realizado por un bioanalista sin mucha experiencia microscópica en la identificación y diferenciación de las diferentes especies de amebas.

La detección de los anticuerpos séricos se considera útil para detectar infecciones extra intestinales tales como abscesos hepáticos. Se ha reportado que en estos casos la sensibilidad es de alrededor de un 100%. Por lo tanto, la serología es utilizada primordialmente para detectar abscesos hepáticos. Sin embargo, la detección de anticuerpos no permite distinguir entre una infección aguda y una infección pasada ya que los anticuerpos pueden permanecer por años en la circulación luego de una infección. Una segunda limitación de la detección de anticuerpos es que estos no están presentes durante la primera semana de la infección, lo que puede provocar resultados falsos negativos.

En vista de esta necesidad, el Laboratorio de Referencia pone a la disposición de los profesionales de la salud la prueba para detectar antígeno específico cualitativo de Entamoeba histolytica en materias fecales. Las muestras de materias fecales se pueden recoger sin conservante, en recipientes plásticos limpios, con cierre hermético, almacenarse entre 2º y 8°C, y estudiarse antes de 48 horas. Si no se puede realizar el análisis dentro de este tiempo, deben congelarse a una temperatura de -20 a -70 ºC. Las muestras de materias fecales también pueden ser recogidas en medio de transporte Cary Blair u otro medio que no contenga SAF o PVA. En estos casos, deben refrigerarse o congelarse y pueden utilizarse hasta la semana siguiente a su obtención.

La detección cualitativa de este antígeno es un excelente y rápido complemento al diagnóstico de enfermedades causadas por protozoarios. REFERENCIAS:

1. DiMicely L. Distinguishing Between Pathogenic and Non-Pathogenic Species of Entamoeba. Science. 2004.

2. Literatura que acompaña al kit de reactivos ProSpect® Entamoeba histolytica Microplate Assay de Remel Inc.

Un servicio educativo de: Laboratorio de Referencia, S.A.

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